La Justicia ordenó liberar a uno de los detenidos que fue acusado de formar parte de la "mafia china" que operaría en La Plata y a la que se le indilgan varios ataques violentos. La decisión de la Sala 4 de la Cámara Penal platense hizo lugar al Hábeas corpus que presentó el abogado Damián Barbosa, por lo que se dispuso la "inmediata libertad" del acusado, identificado Cai Lin.
En la presentación del letrado expuso que "la resolución del juez de grado que deniega la excarcelación resulta arbitraria. En primer lugar, indica que se consideró que no se podía formar convicción respecto a la probabilidad de aplicar una condena de ejecución condicional, remitiéndose a cuestiones valoradas al momento de dictar la detención de su asistido". Y agregó que "tal temperamento decisorio no exhibe ningún fundamento de entidad que permita descartar que una eventual condena se dicte con tal modalidad y que, por ende, habilite la procedencia de la excarcelación. Cita doctrina en abono de su tesis".
Por otro lado, sigue diciendo en el escrito, discrepa "con lo sostenido por el magistrado garante en cuanto a que su defendido 'podrá influir para que las víctimas y testigos de autos se comporten de manera reticente denotando ello un claro indicio de entorpecimiento procesal' y sostiene que a Lin se lo detuvo en su casa -su negocio familiar-, lugar donde se lo ha podido encontrar siempre. Añade que el allanamiento que se practicara oportunamente en su domicilio dio resultado negativo en tanto no se halló elemento alguno de interés para la causa".
De esta forma, con la firma del juez Ernesto Julián Ferreyra, se dictó la liberación del detenido en una causa que tuvo una enorme repercusión en nuestra ciudad.
Cabe recordar que se llevaron a cabo varios allanamientos que se iniciaron a partir de la denuncia radicada por un supermercadista chino que fue atacado por un grupo de al menos 15 sujetos en agosto del 2020. El hecho quedó registrado por las cámaras de seguridad del local. En las imágenes se puede ver el momento en el que ingresan al local ubicado en 122 entre 69 y 70 y lo destrozan a palazos y botellazos.
Según denunció el propietario, los hombres se presentaron en el lugar exigiendo una gran suma de dólares, y como los dueños no la tenían, se ejecutó el ataque. La dueña aseguró en aquel momento que conocía a los atacantes y hasta llegó a indicar que sabía el lugar en el que residían. “Sabemos quienes son, ya me habían advertido a mi y ayer vinieron a destrozar todo”, dijo. Incluso en una entrevista que ofreció a un canal de noticias, la mujer envió un mensaje cifrado en su idioma a los extorsionadores.
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